Kit de terrario DIY: cómo elegirlo, montarlo y cuidarlo
Un kit de terrario DIY reúne en un solo paquete todo lo necesario para crear un pequeño jardín de vidrio: recipiente, sustratos, plantas, elementos decorativos y herramientas. No hace falta experiencia: basta con seguir el orden de las capas, elegir plantas adecuadas para el tipo de terrario y dosificar el agua con cuidado.
En esta guía encontrarás cómo elegir el kit, cómo montarlo paso a paso, cuándo preferir un terrario abierto o cerrado, qué plantas utilizar, cómo evitar el moho y cómo cuidarlo con el tiempo. Al final, algunas ideas para regalarlo y para construirlo junto con los niños.
Qué es un kit de terrario DIY y qué incluye
Un kit de terrario DIY es un paquete con todos los materiales para montar por tu cuenta un ecosistema en miniatura: un recipiente de vidrio, los sustratos que se colocan en capas, las plantas, los elementos decorativos y las herramientas para trabajar dentro del recipiente.
El terrario es un pequeño ecosistema encerrado en vidrio: en los modelos cerrados, el agua se evapora, se condensa en las paredes y vuelve a caer sobre el sustrato, recreando a pequeña escala el ciclo del agua. Por eso, una vez que encuentra el equilibrio, requiere pocos cuidados. El kit te evita tener que buscar los materiales uno por uno y te ofrece componentes pensados para funcionar juntos.
Qué suele incluir el paquete
- Recipiente de vidrio: un jarrón clásico, una botella o una estructura geométrica; algunos modelos tienen un tapón de corcho para cerrarlo.
- Material de drenaje: arcilla expandida o grava, para colocar en el fondo y evitar el encharcamiento.
- Carbón activado: una capa fina que ayuda a mantener limpio el ambiente y a limitar los olores.
- Sustrato: un sustrato específico, por ejemplo, a base de turba rubia.
- Plantas: helechos, fittonias (Fittonia albivenis) o plantas suculentas, según el kit; los modelos sin plantas te dejan elegir.
- Decoraciones: arenas de colores, granulados, piedras, pequeños trozos de madera y, en algunos kits, musgo.
- Herramientas: pinzas largas y un pincel pequeño para colocar las plantas y los sustratos dentro del recipiente.
Kit o terrario hazlo tú mismo sin kit
Si ya tienes un recipiente y prefieres conseguir los materiales por tu cuenta, la guía para hacer un terrario tú mismo sin kit te ayuda a elegir el recipiente, los sustratos y las plantas. Sin embargo, para el primer terrario, el kit sigue siendo la opción más sencilla. Las plantas también se pueden encontrar por separado entre las plantitas para terrario, útiles para completar un kit sin plantas o un recipiente que ya tengas.
Cómo elegir el kit terrarium adecuado
Para elegir el kit terrarium, parte de dos preguntas: qué experiencia tienes y cuánto quieres personalizar. Un kit completo con plantas es la opción más sencilla; un kit sin plantas deja más libertad; los kits con más materiales son adecuados para quienes quieren crear composiciones elaboradas.
Kits completos con plantas incluidas
Son la opción más sencilla para el primer terrario: las plantas y los materiales ya están seleccionados para combinar entre sí y tú te concentras en la composición. El kit Nadia y el Kit Terrario Completo Hazlo Tú Mismo incluyen las plantitas; el kit terrarium 8FATE048 es una opción guiada para quienes empiezan. El kit Master ofrece una gama más amplia de materiales y decoraciones, para quienes quieren ir más allá y cuidar cada detalle.
Kit sin plantas
Si quieres elegir tú las plantas, los kits sin plantas, en versión pequeña y grande, te ofrecen un contenedor de vidrio y materiales: los completas con un set de plantitas, por ejemplo una mezcla con fitonia. Es la solución adecuada si ya tienes en mente una composición precisa. Si te interesa saber qué distingue a un kit terrarium Made in Italy, encontrarás un análisis específico.
Forma del contenedor y lugar en casa
Algunos kits tienen recipientes geométricos, con perfiles metálicos y paneles de vidrio, que aportan un aspecto contemporáneo; otros, con forma de lámpara, integran una luz LED y por la noche se convierten en un punto de luz. Piensa también dónde colocarás el terrario: queda bien en una estantería, un escritorio, una mesita o como centro de mesa. Las líneas depuradas combinan con ambientes minimalistas, las composiciones más frondosas con los de estilo bohemio, y puedes colocar un recipiente pequeño junto a uno grande para crear un paisaje en varios niveles. Lo importante es que el lugar elegido tenga luz indirecta.

Terrario abierto o cerrado: cuál elegir
Elige el terrario cerrado si quieres dedicarle el mínimo esfuerzo y cultivar plantas que prefieren la humedad, como helechos, fitonias y musgos: el agua circula por sí sola y hace falta regar muy pocas veces. Elige el abierto si quieres cultivar plantas suculentas o cactus, aceptando riegos más frecuentes y cuidados más activos.
En el terrario cerrado, sellado o semisellado, el agua se evapora, se condensa y vuelve a caer, y el ambiente interior se mantiene más estable frente a los cambios de temperatura y humedad de la habitación. En el terrario abierto, el aire circula mejor y tienes más libertad para elegir las plantas, pero debes controlar tú la humedad de la tierra.
| Aspecto | Terrario cerrado | Terrario abierto |
|---|---|---|
| Plantas adecuadas | Helechos, fitonias, musgos y otras especies de crecimiento lento que prefieren la humedad | Plantas suculentas, cactus, plantas aéreas y también orquídeas pequeñas |
| Riego | Muy poco frecuente, incluso después de meses, solo si la condensación desaparece y la tierra está seca | Más regular, dejando que la tierra se seque entre un riego y otro |
| Ventilación | Se abre durante unas horas si la condensación es abundante y persistente | El aire circula libremente |
| Cuidados | Mínima, una vez alcanzado el equilibrio | Más activa, pero la poda y las modificaciones son más sencillas |
| Entorno adecuado | Casas con aire seco, por ejemplo debido a la calefacción o el aire acondicionado | Ambientes ya húmedos, donde limita el exceso de humedad y el moho |
| Para quién | Principiantes y quienes tienen poco tiempo | A quienes les gusta intervenir y cambiar a menudo la composición |
En ambos casos, evita el sol directo: en el terrario cerrado, el vidrio amplifica el calor y puede dañar las plantas. Si aún tienes dudas, encontrarás una comparación más detallada en el artículo terrario cerrado o abierto: cuál elegir.
Cómo montar un kit de terrario paso a paso
Para montar un kit de terrario, prepara la superficie de trabajo y limpia el recipiente; después, coloca el drenaje, el carbón activado y el sustrato. Coloca primero las plantas más grandes y luego las más pequeñas, añade las decoraciones, pulveriza un poco de agua y, si corresponde, cierra el recipiente.
- Prepara el espacio. Elige una superficie bien iluminada, extiende una lona para recoger los restos y coloca delante de ti todos los componentes del kit y las herramientas. Observa las plantas e imagina la composición antes de empezar, pensando también en cómo crecerán.
- Limpia el recipiente. Lávalo con agua tibia y un detergente suave, enjuágalo bien y sécalo por completo: este paso ayuda a prevenir el moho y las bacterias.
- Extiende la capa de drenaje. Vierte arcilla expandida o grava en el fondo: por lo general, bastan 1-3 cm, según el tamaño del recipiente. Sirve para evitar que el agua se estanque alrededor de las raíces.
- Añade el carbón activado. Una capa fina y uniforme sobre el drenaje ayuda a mantener limpio el entorno y a absorber los olores; es especialmente útil en los terrarios cerrados.
- Distribuye el sustrato. Por lo general, basta con una capa de 5-10 cm para acoger las raíces. Puedes moldearlo formando pequeñas colinas y depresiones para dar profundidad al paisaje.
- Planta las plantas. Haz pequeños agujeros con las pinzas o con los dedos, saca las plantas del tiesto sin dañar las raíces y empieza por las más grandes, en la parte trasera o en el centro; las más bajas y rastreras van delante. Cubre las raíces dejando el cuello al nivel del suelo y presiona ligeramente el sustrato alrededor de la base. No las amontones: las plantas necesitan espacio para crecer y aire que circule.
- Decora. Usa musgo, arenas de colores, gránulos, piedras y pequeños trozos de madera para crear caminos y distintos niveles, sin llenar todos los espacios.
- Aplica el primer riego y ciérralo. Pulveriza ligeramente las plantas y el sustrato, preferiblemente con agua destilada o de lluvia: el sustrato debe estar húmedo, no empapado, y no debe haber charcos. En los terrarios cerrados, coloca el tapón o la tapa; en los abiertos, los riegos posteriores serán más frecuentes, pero siempre moderados.

Las primeras semanas
Durante las primeras semanas, observa el terrario con frecuencia. Una ligera condensación en el cristal es normal e indica que el ciclo del agua ha comenzado; si es abundante y no desaparece, abre el recipiente durante unas horas. Las plantas necesitan tiempo para adaptarse: regula el agua según lo que observes y, si es necesario, mueve algún elemento de la composición sin transformarla por completo.
Qué plantas poner en el terrario
En el terrario cerrado, coloca plantas que amen la humedad y la luz indirecta y crezcan lentamente, como fitonias, helechos y musgos. Las plantas suculentas están mejor en un terrario abierto, con más drenaje, un sustrato ligero y riegos espaciados, porque sufren con el encharcamiento y la humedad constante.
Plantas para el terrario cerrado
Las fitonias, con sus hojas de colores vivos, son de las más utilizadas: les gusta la humedad, pero no el encharcamiento. Con ellas combinan bien los helechos y los musgos, que prosperan en el entorno protegido del vidrio. Elige especies de crecimiento lento, que no llenen el recipiente en poco tiempo, y alterna alturas, formas y colores para aportar profundidad. Un set de plantitas ya combinadas simplifica la elección; para obtener más ideas, puedes leer la guía sobre plantas para terrarios de bajo mantenimiento.
Plantas suculentas en terrario
Las plantas suculentas toleran poca agua y algunos errores de cuidado, por eso son apreciadas por quienes están empezando. Las rosetas de las echeverias (Echeveria), las columnas de los cereus (Cereus), las hojas aterciopeladas de algunas kalanchoes (Kalanchoe) y las formas geométricas de las haworthias (Haworthia) combinan bien en un paisaje desértico en miniatura, quizá con arenas de colores y piedras.
En comparación con un terrario verde, cambian algunas reglas:
- Una capa más gruesa de drenaje de arcilla expandida o grava, seguida de carbón activado.
- Sustrato bien drenante, por ejemplo una mezcla de turba, arena gruesa y perlita; algunos kits ya lo incluyen preparado.
- Riega solo cuando la tierra esté seca: alterna el riego con períodos de secado completo.
- Luz indirecta brillante, cerca de una ventana pero sin sol directo, ya que dentro del vidrio puede sobrecalentar las plantas.

Muchas plantas suculentas producen nuevas plantitas por sí solas, por lo que el terrario cambia con el tiempo. Para profundizar, consulta la guía sobre el terrario con plantas suculentas.
Cómo evitar el moho en el terrario
El moho en el terrario aparece sobre todo por exceso de humedad, poca ventilación y hojas en descomposición. Para prevenirlo, riega poco, abre el recipiente si la condensación sigue siendo abundante, retira enseguida las partes secas o podridas y mantén un buen drenaje con el carbón activado.
En un terrario cerrado, las plantas reciclan el agua mediante la transpiración y la condensación, por lo que el error más común es regar demasiado. La señal que debes observar es el vidrio: una ligera condensación por la mañana que se disipa durante el día indica un buen equilibrio; si es abundante y persiste durante mucho tiempo, hay demasiada humedad y conviene abrirlo durante unas horas.
Hábitos que ayudan
- Mantén el sustrato húmedo, pero nunca empapado y, en el cerrado, añade agua solo cuando desaparezca la condensación y el sustrato parezca seco.
- Retira enseguida las hojas muertas o las partes deterioradas: el material en descomposición favorece los hongos y el moho.
- No omitas el drenaje ni el carbón activado al montarlo.
- No llenes demasiado el recipiente, para que el aire circule mejor.
- Evita el sol directo, que sobrecalienta el interior y crea condiciones favorables para el moho.
Si quieres entender mejor cómo gestionar el aire en el recipiente, lee el artículo detallado sobre cómo ventilar el terrario.
Mantenimiento del terrario: luz, agua y poda
El mantenimiento de un terrario es sencillo: luz intensa pero indirecta, agua solo cuando sea necesario, retirar enseguida las hojas secas y podar un poco cuando las plantas crezcan demasiado. El cerrado, una vez estabilizado, requiere muy pocos cuidados; el abierto debe revisarse con más frecuencia, sobre todo el sustrato.
Luz y ubicación
Elige un lugar luminoso sin sol directo, alejado de radiadores y otras fuentes de calor: una ventana orientada al norte o al este suele ser adecuada. En el terrario cerrado, el vidrio intensifica el calor del sol y puede quemar las plantas.
Agua
En el terrario cerrado el agua se necesita muy pocas veces, normalmente con varios meses de intervalo: añade muy poca, con el pulverizador, solo cuando ya no veas condensación y el sustrato esté seco. En el abierto, comprueba el sustrato con un dedo y riega con moderación cuando se haya secado; con las plantas suculentas, deja que se seque por completo antes de volver a regar.
Limpieza y poda
Retira con las pinzas las hojas amarillentas o secas. Si una planta crece demasiado, recórtala con cuidado para mantener las proporciones del paisaje. En el terrario abierto también puedes añadir o mover plantas y decoraciones sin alterar el resto de la composición.
El kit de terrario como regalo
El kit de terrario es un regalo original porque combina un objeto y una actividad: quien lo recibe lo construye por sí mismo y después lo ve crecer. Es adecuado para todas las edades y todos los niveles de experiencia, para un cumpleaños, un aniversario o una casa nueva.
Para elegir el kit que vas a regalar, piensa en quién lo recibirá. Para quien nunca ha cultivado nada, conviene un kit completo con plantas, quizá con plantas suculentas que toleran algún olvido; para quien ya tiene un bonito recipiente de cristal, bastan unas plantas pequeñas y materiales; para un aficionado al que le encantan los detalles, hay un kit más completo, como el Master. Un kit con recipiente geométrico o con luz integrada también se convierte en un objeto decorativo, y el terrario sigue cambiando con el tiempo ante los ojos de quien lo cuida.
Si el regalo es para una familia con niños, el kit se convierte en una actividad para hacer juntos, como encontrarás en la sección siguiente.
Crear un terrario en familia
Construir un terrario en familia funciona porque cada persona tiene una tarea adecuada a sus posibilidades: los más pequeños vierten las arenas y colocan las decoraciones, los mayores preparan las capas y plantan las plantas, y los adultos guían. Después, el cuidado se convierte en una pequeña cita compartida.
Elegir juntos el kit, hablar sobre qué plantas usar e imaginar el resultado ya forma parte del juego. Durante el montaje surgen las preguntas: por qué hace falta el carbón activado, de dónde viene la condensación del cristal, cómo consiguen vivir las plantas en un recipiente cerrado. Son una oportunidad para explicar de forma concreta el ciclo del agua y qué es un ecosistema.

No existen composiciones equivocadas, y los errores también se corrigen juntos: si una planta está en el lugar equivocado o ha entrado demasiada agua, se cambia de sitio, se airea y se vuelve a intentar. Después, podéis llevar un pequeño diario con fotos y dibujos para seguir cómo cambia el terrario, o probar terrarios temáticos: uno desértico con plantas suculentas y otro tropical con helechos y fitonias. Con los niños más pequeños, es recomendable que un adulto supervise siempre el trabajo con herramientas, sustratos y plantas.
Si te interesa saber qué se conoce realmente sobre los efectos de estas actividades en el bienestar, hay un artículo específico: terrario y bienestar: qué dice la ciencia.
Preguntas frecuentes sobre el kit de terrario DIY
Aquí encontrarás respuestas rápidas a las dudas más comunes sobre el contenido del kit, las capas, el riego, la condensación y la elección de las plantas, útiles para tenerlas a mano mientras montas el terrario o durante las primeras semanas después del montaje, cuando el equilibrio interno todavía se está estabilizando.
¿Qué contiene un kit de terrario DIY?
Normalmente incluye un recipiente de cristal, material de drenaje como arcilla expandida o grava, carbón activado, sustrato específico, plantas, elementos decorativos como arenas, piedras y pequeños trozos de madera, y herramientas como pinzas largas y un pincel pequeño. El musgo solo está presente en algunos kits, y los que no incluyen plantas te dejan elegirlas.
¿Cómo se colocan las capas de un terrario?
En el fondo se coloca una capa de drenaje de arcilla expandida o grava, generalmente de 1-3 cm según el tamaño del recipiente; después, una fina capa de carbón activado y, por último, el sustrato, normalmente de 5-10 cm, suficiente para alojar las raíces de las plantas.
¿Cada cuánto se riega un terrario?
El terrario cerrado necesita agua muy raramente, incluso pueden pasar meses: añade muy poca solo cuando ya no veas condensación y el sustrato esté seco. El abierto se riega con más regularidad, dejando siempre que la tierra se seque entre un riego y otro.
¿Es normal la condensación en el terrario cerrado?
Sí, una ligera condensación en el cristal por la mañana o por la noche indica que el ciclo del agua funciona. Si es abundante y no desaparece durante el día, abre el recipiente durante unas horas para dejar salir el exceso de humedad.
¿Puedo poner plantas suculentas en un terrario cerrado?
Es mejor que no: las plantas suculentas sufren con el encharcamiento y la humedad constante típica del terrario cerrado. Están mejor en un terrario abierto, con una capa de drenaje más gruesa, un sustrato con buen drenaje y riego solo cuando la tierra esté seca.
¿El kit de terrario es adecuado para niños?
Es una actividad ideal para hacer en familia: los niños pueden verter las arenas y colocar las decoraciones, mientras los adultos se encargan de las capas y del trasplante de las plantas. Con los más pequeños, es recomendable que un adulto supervise siempre el trabajo con herramientas, sustratos y plantas.