Monstera deliciosa: guía para su cuidado en casa
La Monstera (Monstera deliciosa) es una de las plantas de interior más reconocibles: sus hojas grandes y brillantes, al madurar, se recortan y perforan de forma natural. Se adapta bien a la vida en casa, pero para crecer vigorosa y desarrollar las fenestraciones necesita luz, agua y espacio dosificados con cuidado. Si estás pensando dónde colocarla entre tus plantas verdes de interior, conviene partir precisamente de estas tres necesidades.
En esta guía encontrarás todo lo necesario para el cuidado diario: orígenes y variedades, ubicación, riego y fertilización, trasplante y sustrato, esquejes y poda. Se dedica amplio espacio a los problemas más comunes, empezando por las hojas amarillas, con indicaciones para entender la causa probable y reconocer cuándo no es necesario intervenir.
Orígenes, variedades y características de la Monstera deliciosa
La Monstera deliciosa es una trepadora epífita de la familia de las aráceas, originaria de los bosques tropicales desde el sur de México hasta Panamá. Se reconoce por sus raíces aéreas y sus hojas fenestradas, que aparecen con la madurez; junto a la forma verde existen variedades variegadas como Albo Variegata y Thai Constellation.
De los bosques tropicales a los hogares

En la naturaleza, la Monstera crece en los bosques húmedos del sur de México y Centroamérica, hasta Panamá y Colombia. Es una planta epífita o hemiepífita: comienza su vida en el suelo y luego trepa por los árboles para alcanzar la luz que se filtra a través de la cubierta forestal. El nombre del género deriva del latín monstrum, es decir, "insólito", una referencia a sus hojas grandes y hendidas; el epíteto "deliciosa" se debe, en cambio, al fruto maduro, cuyo sabor recuerda al de la piña y el plátano.
Esta forma de vida explica dos características que también encontrarás en una maceta:
- Raíces aéreas: esos largos cordones que brotan del tallo sirven para anclarse a la corteza y absorber humedad. En casa son una señal de buena salud y se pueden guiar hacia el sustrato o un tutor.
- Hojas fenestradas: los agujeros y los cortes profundos, llamados fenestraciones, no son defectos, sino una adaptación de la planta a su entorno.
Por qué las hojas de la Monstera tienen agujeros
Durante mucho tiempo se pensó que las fenestraciones servían para resistir los vientos fuertes y las lluvias torrenciales, y para dejar pasar la luz hacia las hojas más bajas. Una interpretación botánica más reciente las considera sobre todo una forma de tener una hoja grande, capaz de captar mucha luz, invirtiendo menos materia y energía que en una hoja entera del mismo tamaño. Las hojas jóvenes nacen enteras, con forma de corazón; los cortes aparecen gradualmente a medida que la planta madura.
Las variedades más conocidas
El género Monstera comprende varias especies y variedades, algunas muy buscadas por los coleccionistas. Conocer las diferencias te ayuda a elegir con criterio y a ajustar los cuidados:
- Monstera deliciosa clásica: hojas de color verde intenso, acorazonadas cuando son jóvenes, que desarrollan fenestraciones al madurar.
- Monstera borsigiana: a menudo confundida con la deliciosa, se considera una forma más pequeña y de crecimiento más rápido. La diferencia se aprecia en el punto donde el pecíolo se une a la hoja: liso en la borsigiana, con una característica ondulación (genículo) en la deliciosa.
- Monstera deliciosa 'Albo Variegata': sectores de un blanco puro, debidos a una mutación que reduce la clorofila en algunas partes de la hoja. Las zonas blancas no participan en la fotosíntesis, por eso la planta es más delicada y la propagación es menos fiable.
- Monstera 'Thai Constellation': variegación de color crema distribuida en forma de "constelación" por toda la hoja, obtenida en laboratorio mediante cultivo de tejidos. Es más estable que la 'Albo', pero crece un poco más lentamente que la forma verde y teme las quemaduras.
- Monstera adansonii (Monstera adansonii): hojas más pequeñas y alargadas, con numerosos agujeros ovalados. Es una trepadora vigorosa, también adecuada para cestas colgantes.
- Monstera pinnatipartita (Monstera pinnatipartita): al crecer, las hojas se dividen en secciones profundas hasta el nervio central, con un efecto similar al de una palmera.

Las variedades variegadas suelen encontrarse entre las plantas raras y requieren más atención a la luz: suficiente para la fotosíntesis, pero nunca sol directo sobre las partes claras.
No la confundas con el filodendro (Philodendron), de la misma familia: de adulta suele mantener las hojas enteras, mientras que la Monstera desarrolla fenestraciones.
¿Por qué mi Monstera no tiene las hojas agujereadas?
La respuesta está en la edad y la luz. Las plantas jóvenes tienen hojas enteras con forma de corazón, y es completamente normal: en esta fase no hace falta intervenir. Las fenestraciones aparecen cuando la planta alcanza la madurez y recibe suficiente luz indirecta brillante; la iluminación escasa es la causa más frecuente de las hojas pequeñas y sin cortes. También son importantes unos nutrientes adecuados y un tutor al que pueda trepar. Si quieres conseguir hojas más grandes y fenestradas, encontrarás indicaciones específicas en la guía sobre el cuidado avanzado de la Monstera.
Ubicación ideal: luz, temperatura y humedad
La Monstera estará bien en un lugar muy luminoso, pero sin sol directo durante las horas de más calor, por ejemplo cerca de una ventana orientada al este o al oeste. En casa suele preferir temperaturas entre 18 y 27 °C, nada de corrientes frías y una humedad ambiental elevada.
La luz: el factor que determina el crecimiento

A la Monstera le gusta la luz intensa pero indirecta: un lugar muy luminoso de la casa, donde los rayos del sol no incidan directamente sobre las hojas durante las horas más calurosas. El sol directo puede causar quemaduras, que se manifiestan como manchas amarillas o marrones.
- Ubicación ideal: cerca de una ventana orientada al este o al oeste, que proporciona la luz más suave de la mañana o del final de la tarde. Una ventana orientada al sur también sirve si en verano la proteges con una cortina ligera.
- Señales de demasiada luz: hojas amarillentas, quemaduras, aspecto descolorido.
- Señales de poca luz: crecimiento lento, tallos largos y delgados, hojas nuevas más pequeñas y sin fenestraciones.
Temperatura y humedad

Al ser una planta tropical, la Monstera adora el calor estable. En casa suele estar bien entre 18 y 27 °C; por debajo de 15 °C el crecimiento se ralentiza y las temperaturas inferiores a 10 °C pueden dañarla seriamente. Mantenla alejada de las ventanas abiertas en invierno, de los aires acondicionados y del chorro directo de radiadores y estufas.
La humedad ambiental también cuenta: el aire seco de las casas con calefacción es una de las causas más comunes de las puntas marrones. Para aumentarla tienes varias opciones:
- Humidificador: es la solución más eficaz y constante.
- Agrupamiento: varias plantas juntas crean un microclima más húmedo gracias a la transpiración.
- Plato con arcilla expandida: un plato ancho con arcilla expandida y un dedo de agua, con la maceta colocada encima sin que las raíces toquen el agua.
- Nebulización: rociar las hojas con agua desmineralizada ayuda, pero el efecto dura poco; evítala si el ambiente está poco ventilado, porque las hojas constantemente mojadas favorecen los hongos.
¿Se puede tener la Monstera en el exterior?
Puede mantenerse al aire libre todo el año solo donde el invierno sea suave y las temperaturas mínimas se mantengan por encima de 10 °C, como en algunas zonas costeras y del sur. En otros lugares, puedes sacarla en primavera y verano, en un lugar luminoso con semisombra, protegido del viento y del sol de las horas centrales, y volver a meterla en otoño antes de que las noches se vuelvan frías. En el exterior, el sustrato debe drenar muy bien, porque las lluvias abundantes provocan fácilmente encharcamientos.
Cuánto espacio necesita
En condiciones favorables y con un tutor, la Monstera puede alcanzar en interiores 2-3 metros de altura, con hojas que se extienden mucho más allá del borde de la maceta. Como orientación, deja 80-100 cm libres alrededor de la planta para que las hojas no toquen las paredes ni los muebles, y gira la maceta de vez en cuando para favorecer un crecimiento uniforme. Sin tutor, crece de forma más arbustiva, pero con hojas más pequeñas.
Riego y abonado
Riega la Monstera solo cuando los primeros 3-4 cm de sustrato estén secos, empapándolo bien y vaciando el plato después de 15-20 minutos. En primavera-verano, abona cada 15-20 días con un fertilizante líquido para plantas verdes; en otoño-invierno, reduce el agua y suspende el abono.
Cómo regar: mejor quedarse corto que excederse

El error más común es regar demasiado: las raíces carnosas de la Monstera se pudren si permanecen en un sustrato siempre empapado. La regla es sencilla: comprueba siempre el sustrato antes de regar. Introduce un dedo hasta 3-4 cm: si aún está húmedo, espera; si está seco, es el momento adecuado.
- Técnica: riega de forma abundante y uniforme hasta que el agua salga por los orificios de drenaje. Después de unos 15-20 minutos, vacía el plato para evitar el encharcamiento.
- Frecuencia: depende de la estación, la temperatura, la luz y el tamaño de la maceta. Como orientación, puede ser necesario regar una vez por semana en primavera-verano y una vez cada 15-20 días en otoño-invierno, pero la referencia sigue siendo comprobar el sustrato, no el calendario.
- Agua: a temperatura ambiente, preferiblemente de lluvia o desmineralizada. El agua del grifo muy calcárea, con el tiempo, deja sales en el sustrato.
Abonado: cuándo y con qué

Durante el periodo de crecimiento activo, en primavera y verano, la Monstera produce hojas nuevas y necesita nutrientes. Un fertilizante líquido para plantas verdes, rico en nitrógeno, favorece el desarrollo del follaje.
- Frecuencia: cada 15-20 días, diluido en el agua de riego según las dosis indicadas en la etiqueta. En caso de duda, es mejor una dosis más baja que una más alta.
- Pausa invernal: en otoño e invierno, cuando el crecimiento se ralentiza, suspende o reduce mucho el abonado.
- Cuándo no abonar: en plantas recién trasplantadas (espera al menos 2-3 semanas), estresadas o con raíces dañadas, porque el fertilizante añadiría estrés en lugar de ayudar.
Trasplante, sustrato y tutor
Trasplanta la Monstera en primavera, cada 1-2 años cuando es joven y cada 2-3 años cuando es adulta, cuando las raíces salgan por los orificios o el crecimiento se ralentice. Elige una maceta 4-5 cm más ancha, con orificios de drenaje, y un sustrato aireado con perlita y corteza.

Cuándo y cómo trasplantar
El mejor momento es el inicio de la primavera, cuando la planta reanuda su crecimiento y se recupera más rápido. Evita trasplantar en invierno. Estas son las señales que indican que ha llegado el momento:
- Raíces que salen por los orificios de drenaje o afloran en la superficie.
- Crecimiento ralentizado a pesar de contar con buenas condiciones de luz y agua.
- Sustrato agotado: se seca demasiado rápido, está compacto o muestra costras blancas de sales.
En los ejemplares muy grandes, en lugar de trasplantar por completo puedes sustituir solo la capa superficial de sustrato.
- Elige la maceta: con un diámetro 4-5 cm mayor que el anterior y orificios amplios. Una maceta demasiado grande permanece húmeda durante mucho tiempo y aumenta el riesgo de pudrición.
- Prepara el drenaje: cubre el fondo con 2-3 cm de arcilla expandida o trozos de terracota.
- Extrae la planta: sácala con cuidado; si ofrece resistencia, presiona los lados de la maceta o separa el cepellón de las paredes con un cuchillo limpio.
- Comprueba las raíces: las sanas son claras y firmes. Desenreda las que estén enrolladas sobre sí mismas y corta con unas tijeras desinfectadas las partes blandas, oscuras y malolientes.
- Coloca y rellena: pon la planta en el centro, a la misma profundidad que antes, y rellena con el sustrato nuevo, compactándolo ligeramente para eliminar las bolsas de aire. Deja un par de centímetros por debajo del borde.
- Riego: humedece el sustrato para asentarlo y luego espera a que la superficie se seque antes del siguiente riego.
La tierra ideal: aireada y con buen drenaje
A la Monstera no le gustan los suelos pesados y compactos. El sustrato debe ser aireado, tener un buen drenaje y ser capaz de retener algo de humedad. Una mezcla casera equilibrada es la siguiente, en partes de volumen:
- 5 partes de tierra universal de buena calidad;
- 2 partes de perlita o piedra pómez, para la aireación y el drenaje;
- 2 partes de corteza de pino (bark), para una estructura gruesa que las raíces agradecen;
- 1 parte de fibra de coco o humus de lombriz, para retener la humedad y aportar nutrientes.
Si prefieres una solución lista para usar, elige tierra para plantas tropicales o filodendros y comprueba que contenga materiales de drenaje.
Tutor y moss pole
Un tutor permite que la Monstera crezca como en la naturaleza, trepando: por lo general, las hojas se vuelven más grandes y presentan más fenestraciones. La opción más indicada es un moss pole, es decir, un tutor revestido de fibra de coco o musgo esfagno, al que las raíces aéreas se adhieren espontáneamente.
- Cuándo colocarlo: preferiblemente durante el trasplante, hundiendo bien la base en la tierra. En plantas ya instaladas, colócalo con cuidado para no dañar las raíces.
- Cómo atarla: utiliza materiales suaves, como cintas de tela o bridas de velcro, sin apretar.
- Mantenimiento: mantén húmedo el recubrimiento y guía las raíces aéreas hacia el tutor; con el tiempo se adherirán por sí solas.
Propagación y poda
La Monstera se multiplica mediante esquejes de tallo en primavera-verano: se necesita una porción con al menos un nudo, que se enraíza en agua o en un sustrato ligero. La poda no es indispensable, pero ayuda a controlar el tamaño y a que la planta se vuelva más frondosa.

Esqueje en agua
Es el método más sencillo y te permite ver crecer las raíces.
- Elige el esqueje: con una cuchilla afilada y desinfectada, corta una porción de tallo sano con 1-2 hojas y, sobre todo, al menos un nudo, el punto engrosado del que salen las hojas y las raíces aéreas. Si el nudo ya tiene una raíz aérea, las probabilidades de éxito aumentan.
- Ponla en agua: sumerge la base en un recipiente transparente con agua a temperatura ambiente, con el nudo sumergido y las hojas fuera.
- Cambia el agua cada 3-4 días para mantenerla limpia.
- Espera en un lugar luminoso, sin sol directo. Las primeras raíces blancas suelen aparecer al cabo de unas semanas; el tiempo depende mucho de la temperatura y la luz.
- Trasplanta cuando las raíces sean robustas y midan al menos 5-7 cm, en una maceta pequeña con tierra suelta y con buen drenaje.
Las raíces formadas en agua son más frágiles: después del trasplante, acostumbra gradualmente la planta a las condiciones normales y vuelve a fertilizar, muy diluido, solo cuando veas hojas nuevas. Si te interesa el cultivo sin tierra, lee la guía sobre la Monstera en hidroponía.
Esqueje en sustrato y otros métodos
También puedes enraizar el esqueje directamente en el sustrato: las raíces nacen ya adaptadas al sustrato y el trasplante es menos delicado, pero se necesita prestar más atención a la humedad.
- usa una maceta de 8-10 cm con orificios y una mezcla ligera de perlita, turba y vermiculita;
- entierra el nudo a 3-5 cm de profundidad y compacta ligeramente alrededor del esqueje;
- mantén el sustrato húmedo, pero nunca empapado;
- cubre con una bolsa transparente o usa un miniinvernadero, ventilando a diario para evitar el moho;
- una hormona de enraizamiento puede ayudar, pero no es indispensable.
Las plantas con varios tallos también se pueden dividir al trasplantarlas, dejando a cada parte una porción de raíces.
Poda: contener y revitalizar
La poda no es obligatoria, pero es útil para:
- Controlar el tamaño y mantener la planta manejable en interiores.
- Eliminar hojas viejas, amarillentas o dañadas.
- Espesar: quitar la punta de un tallo puede estimular nuevos brotes laterales.
El mejor momento es el inicio de la primavera. Usa herramientas afiladas y desinfectadas y corta limpiamente justo por encima de un nudo. Cada porción cortada que incluya un nudo puede convertirse en un nuevo esqueje.
Problemas comunes y soluciones (SOS Monstera)
Las hojas amarillas, las puntas marrones, las manchas y las hojas flácidas o sin agujeros suelen deberse al agua, la luz, la humedad, los nutrientes o las plagas, pero un solo síntoma no basta para identificar la causa. Antes de intervenir, comprueba el sustrato, las raíces, la ubicación y el envés de las hojas.
| Síntoma | Posibles causas | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Solo amarillean las hojas bajas y viejas | Envejecimiento natural | Si el resto de la planta está sano, no es necesario intervenir |
| Amarillean muchas hojas, incluso las jóvenes | Exceso de agua o drenaje insuficiente; más raramente, falta de nutrientes | Humedad del sustrato en profundidad, orificios de drenaje, agua en el plato |
| Hojas amarillas y crujientes | Poca agua o aire muy seco | Sustrato seco y separado de los bordes de la maceta, proximidad a fuentes de calor |
| Puntas y bordes marrones y secos | Humedad baja, acumulación de sales en el sustrato | Humedad ambiental, costras blancas en la superficie del sustrato |
| Manchas oscuras y blandas que se expanden | Exceso de agua con posible pudrición de las raíces e infecciones | Raíces: si están blandas, oscuras y desprenden mal olor |
| Manchas secas y delimitadas | Quemaduras por el sol directo | Exposición durante las horas más calurosas |
| Hojas flácidas y caídas | Demasiada o muy poca agua | Sustrato empapado o completamente seco |
| Hojas nuevas pequeñas y sin agujeros | Planta joven, poca luz, pocos nutrientes, ningún tutor | Edad de la planta, distancia de la ventana, fertilización |
| Gotas de agua en las puntas | Gutación, un fenómeno natural | Normalmente nada; si acaso, el riego |
Hojas amarillas: cómo identificar la causa
Es el problema más común y puede tener varias causas, por eso conviene observar qué hojas amarillean y cómo.
- Solo las hojas más bajas y viejas: normalmente es un proceso natural de envejecimiento, ya que la planta recupera los nutrientes de las hojas viejas para las nuevas. Puedes retirar la hoja cuando esté completamente amarilla.
- Muchas hojas, incluso jóvenes: la causa más probable es el exceso de riego o un drenaje insuficiente. Comprueba el sustrato en profundidad, verifica los orificios de la maceta y alarga los intervalos entre riegos.
- Hojas amarillas y crujientes: puede deberse a la falta de agua o a un aire demasiado seco. Comprueba si el sustrato está seco hasta el fondo y aumenta la humedad ambiental.
- Amarilleamiento gradual desde las hojas viejas hacia las nuevas, con crecimiento lento: puede indicar una carencia de nitrógeno, sobre todo si hace tiempo que no fertilizas la planta o si el sustrato es viejo. Si, en cambio, las hojas jóvenes amarillean entre las nervaduras, que permanecen verdes, el problema puede estar relacionado con el hierro o con un sustrato inadecuado.
Puntas marrones y manchas en las hojas
Para las puntas marrones, aumenta la humedad y, si ves costras blancas en el sustrato, enjuágalo con agua de lluvia o desmineralizada. Si las manchas están secas y se deben al sol, basta con trasladar la planta a un lugar con luz filtrada; si están blandas, revisa las raíces. Las partes ya dañadas no volverán a ponerse verdes: lo importante es que las hojas nuevas crezcan sanas, y los resultados pueden tardar meses en verse.
Gotas de agua en las hojas
Las gotitas que encuentras por la mañana en las puntas suelen deberse a la gutación: la planta expulsa el exceso de agua, sobre todo por la noche cuando el sustrato está bien húmedo y el aire es húmedo. Es un fenómeno natural y no requiere ninguna intervención; si ocurre con mucha frecuencia, reduce un poco el riego.
Plagas y limpieza de las hojas
La Monstera es bastante resistente, pero puede verse afectada sobre todo por la cochinilla y la araña roja.
- Cochinilla: pequeñas manchas blancas algodonosas o diminutos escudos marrones, a menudo en la unión de las hojas. Se elimina a mano con un algodón empapado en alcohol; si la infestación es extensa, se necesita un producto específico.
- Araña roja: favorecida por el aire seco, deja finas telarañas en el envés y hace que las hojas aparezcan salpicadas de amarillo. Se combate aumentando la humedad y, si es necesario, con un acaricida.
Una buena medida de prevención es limpiar las hojas con regularidad: pasa un paño suave humedecido con agua tibia por ambas caras, sin frotar con fuerza. Evita los abrillantadores foliares, ya que pueden obstruir los poros. Durante la limpieza, revisa el envés: es ahí donde las plagas se detectan primero.
Diseño, floración y mitos que hay que desmentir
La Monstera es una planta espectacular, adecuada como elemento focal en el salón, en un rincón de lectura o en la oficina. En casa florece y da frutos rara vez; las raíces aéreas no deben cortarse, no es una planta de sombra y el fruto solo es comestible cuando está completamente maduro.
La Monstera en la decoración
Gracias a su porte escultural, un ejemplar grande y bien desarrollado puede definir por sí solo todo un espacio. Combínala con macetas que realcen su forma y elige materiales acordes con la decoración: cestas de fibras naturales para un estilo boho, terracota para un aspecto rústico, cerámica blanca o negra para ambientes modernos. Para obtener más ideas sobre cómo incorporarla al hogar, lee vivir con una Monstera.
Flores y frutos

En interiores, la floración es poco frecuente y solo se produce en plantas maduras y de gran tamaño. La flor es típica de las Araceae: un espádice de color blanco crema envuelto por una gran bráctea, la espata, que recuerda a una cala. Tras la polinización puede formarse un fruto alargado, parecido a una mazorca, cubierto de escamas verdes que se desprenden a medida que madura, desde la base hacia la punta. La maduración es muy lenta y el fruto solo se puede comer cuando está completamente maduro.
Mitos que hay que desmentir
- «Las raíces aéreas deben cortarse»: falso. Son órganos útiles que ayudan a la planta a sostenerse y absorber humedad. Guíalas hacia el sustrato o un tutor, o déjalas libres; si alguna es realmente molesta, puedes acortarla con unas tijeras desinfectadas, sin eliminarlas todas.
- «Es una planta de sombra»: falso. Tolera una luz moderada, pero para crecer bien y producir hojas fenestradas necesita mucha luz indirecta.
- «El fruto es venenoso»: solo es cierto en parte. El fruto, que en casa es muy difícil de obtener, es comestible únicamente cuando está completamente maduro; cuando está verde, resulta irritante.
Si quieres una visión más general de la planta y de las demás especies del género, encontrarás información más detallada en el artículo sobre la planta Monstera con hojas agujereadas.
Preguntas frecuentes
Aquí encontrarás respuestas rápidas a las dudas más frecuentes sobre la Monstera deliciosa: hojas sin agujeros o amarillas, frecuencia de riego, raíces aéreas, temperatura ideal y propagación por esquejes, con las mismas indicaciones prudentes explicadas en las secciones de la guía.
¿Por qué mi Monstera no tiene las hojas agujereadas?
Las fenestraciones aparecen solo cuando la planta alcanza la madurez y recibe suficiente luz indirecta brillante. Las plantas jóvenes tienen hojas enteras con forma de corazón y es normal; en una planta adulta, la causa más frecuente es la escasez de luz, a veces junto con una falta de nutrientes o de un tutor.
¿Cada cuánto se riega la Monstera deliciosa?
Aproximadamente una vez por semana en primavera-verano y cada 15-20 días en otoño-invierno, pero sin seguir un calendario rígido: solo se riega cuando los primeros 3-4 cm de sustrato están secos, vaciando el plato después de 15-20 minutos.
¿Se deben cortar las raíces aéreas de la Monstera?
Mejor no: las raíces aéreas ayudan a la planta a sostenerse y a absorber humedad. Se pueden guiar hacia el sustrato o un tutor, o dejarse libres; si alguna resulta realmente estorbosa, se puede acortar con unas tijeras desinfectadas, sin eliminarlas todas.
¿Cuál es la temperatura ideal para la Monstera?
En casa suele estar bien entre 18 y 27 °C. No tolera el frío ni las corrientes de aire: por debajo de 10 °C puede sufrir daños graves, por lo que debe mantenerse alejada de las ventanas abiertas en invierno y de los aires acondicionados.
¿Por qué amarillean las hojas de la Monstera?
Si solo amarillean las hojas bajas y viejas, normalmente se debe al envejecimiento natural. Si amarillean muchas hojas, incluso las jóvenes, la causa más probable es el exceso de riego o un drenaje insuficiente; con menor frecuencia se debe a la falta de agua, al aire seco o a la carencia de nutrientes, por lo que conviene revisar primero el sustrato y las raíces.
¿Cómo se propaga la Monstera deliciosa?
Por esqueje de tallo en primavera-verano: se corta una porción con 1-2 hojas y al menos un nudo, se coloca en agua, cambiándola cada 3-4 días, y se trasplanta cuando las raíces alcanzan 5-7 cm. Como alternativa, el esqueje puede enraizar directamente en un sustrato ligero y húmedo.